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jueves, 12 de marzo de 2015

Sir Terry Pratchett: gracias y buen viaje

Hoy es  un día triste. No sólo ha muerto un gran escritor, uno de los mejores, sino que también han perecido cientos de personajes inolvidables, irrepetibles, únicos. Diálogos chispeantes, chistes sutilmente burdos y burdamente sutiles. Ha muerto Sir Terry Pratchett y yo he llorado...



"¿Sabes quién se ha muerto?" le dije a mi señora, "Terry Pratchett, el del Mundodisco". Al ver que me puso cara de liebre a punto de ser atropellada le dije "¿Sabes esos libros con los que me oyes reírme mientras tú duermes?" y mientras cambiaba la cara me dijo un "lo siento" de los que sólo te da un amigo al morir un ser querido. 


A lo largo de mi vida la obra de Sir Terence David John Pratchett ha estado presente en muchos de los lances más duros que he pasado. Desde el divorcio de mis padres a mis casi tres años en paro, a la operación que me dejó inútil casi seis meses irrecuperables, noches de insomnio o estancias en hospitales matando el ansia de la espera por saber qué destino corre algún familiar. Siempre ha estado ahí y siempre ha sabido sacarme una sonrisa y sorprenderme. Somos lo que dejamos...


Siempre he creído que en este mundo somos lo que dejamos y Sir Terry Pratchett nos ha dejado algo irrepetible: otro mundo. Uno con forma de Disco (entre otras cosas, claro). Su obra siempre estará ahí para nosotros, grande, magna e inmortal,  y aunque quizá algún día alguien tome la horripilante idea de prostituir su legado y continuar su obra (es imposible) o simplemente explotarla de maneras estúpidas nada podrá cambiar el hecho de que ya forma parte de la vida de muchas personas.


Dioses menores (1992) fue mi primera toma de contacto unas vacaciones de no sé qué año y mi vida nunca volvió a ser igual. Para los que me conozcan sabrán de mi afición por la lectura ya que, como he dicho antes, me ha acompañado siempre a lo largo de la vida haciéndome el viaje mucho más placentero y ligero. Un libro es como un buen amigo: te da su calor, su opinión, te ayuda a descansar y sentirte bien, puedes llorar sobre él, reír, viajar... Pratchett me brindó un lugar donde sentirme bien, unos personajes con los que conectar y querer, un universo (U-NI-VER-SO) bastísimo donde nada es lo que parece y todo es posible. Somos lo que dejamos...


El día que mi mujer y yo nos animamos a abrir un bar no lo dudé a la hora de decidir un nombre: Manduka Mundana. Desde el momento en que leí ese nombre en una de las novelas de Discworld supe que el día que pudiera tener mi negocio propio así se llamaría. Personajes, nombres, canciones, maldiciones, mascotas, Dioses, armas, ciudades, regiones... Cualquier detalle de cualquiera de sus obras es un dechado de originalidad y saber hacer. Como muestra un botón: @Gran_Atuin en twitter nos deja perlas suyas de manera desinteresada a diario y doy fe que pueden alegrarte el día o, como poco, arrancarte una sonrisa.


Es curioso como una persona con el superpoder de hacer feliz a los demás (porque lo era, estoy seguro) haya muerto por causas tan tristes. El maldito Alzheimer se lo ha llevado tras meses de lucha contra viento y marea. Una enfermedad muy triste cuando poco a poco vas olvidando lo que tienes, apagándote, a todos y cada uno de los que tienes a tu alrededor hasta quedar reducido a un montón de carne en proceso de putrefacción y no queda de ti nada salvo el recuerdo en los demás. 
Sus últimos tweets... Grande hasta el fin...
Si queréis datos y esas cosas os recomiendo cualquier otro sitio. Wikipedia o lo que sea. Aquí sólo voy a darle las gracias a Lord Pratchett por tantos y tantos momentos únicos e irrepetibles que me han alegrado la vida de una manera que sólo unos pocos entenderán. Gracias, my Lord. Donde quiera que estés gracias.


La Muerte vino a por él en un carruaje especial, seguramente llorando y apenada por un lado pero contenta por otro. En el fondo es su trabajo y sabe que ya por la eternidad ambos estarán jugando al ajedrez en la sala de los relojes de su palacio, mientras Pratchett cuenta historias increíbles que sólo La Parca podrá disfrutar a la vez que de fondo suena música con rocas dentro. Rincewind, Vimes, Yaya Ceravieja, Tata Ogg, El Bibliotecario, Dos Flores, El Equipaje, Detritus... Adiós a todos, amigos míos. Adiós con lágrimas en los ojos... y gracias a vosotros también por hacerme partícipe de vuestras locuras. Locuras que harían sonrojar a un Quijote cualquiera y que todo el mundo debería disfrutar. Somos lo que dejamos...


Algunas adaptaciones suyas al cine, a series de TV o videojuegos (uno en MS-Dos, dos Discworld para PSX y otro Discworld Noir también para la 32 bits de Sony) entre otros productos y novelas que nada tienen que ver con el Mundodisco también están ahí para nosotros. Él lo habría querido así y en cierto modo seguro que fue un consuelo para su mal. Regalos que nos dejó como si de un Papá Puerco se tratara.

Hoy es  un día triste. No sólo ha muerto un gran escritor, uno de los mejores, sino que también han perecido cientos de personajes inolvidables, irrepetibles, únicos. Diálogos chispeantes, chistes sutilmente burdos y burdamente sutiles. Ha muerto Sir Terry Pratchett y yo he llorado...
Descansa en paz, My Lord, te lo has ganado...

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