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viernes, 25 de noviembre de 2011

Análisis de Sonic Generations

No lo voy a negar. Siempre he sido más de Mario que de Sonic, decir lo contrario sería mentir. Pero siempre vi en el erizo azul a esa vecina cachonda de curvas generosas que hacía volar mi calenturienta imaginación aunque al final siempre volviera con mi esposa gorda, bigotuda e italiana. Cierto es también que desde el primer Sonic Adventure para Sega Dreamcast no se ha hecho un juego de sobremesa digno para la mascota de Sega, quizá a excepción de Sonic Colors y tampoco es que fuera para tirar cohetes… ¿Cómo habrá salido parado nuestro veloz héroe?

Espero que todos recordéis que Sonic cumple la nada desdeñable cifra de 20 añazos y como no podía ser de otra manera, Sega va a echar el resto. Es un juego por supuesto para fans pero que tiene mucho que ofrecer y resultará divertido para todo el mundo. Guiños, homenajes, escenarios, trucos y mucho más nos llevarán atrás en el tiempo… unos veinte años, más o menos.


Como decía, el erizo de las zapatillas rojas cumple veinte años y es curioso como ésto da comienzo al argumento del juego, ya que una fiesta sorpresa es el punto de partida. Durante ésta, seremos atacados una vez más por un ente demoníaco totalmente desconocido para nosotros al que no se le ocurrirá nada mejor que secuestrar a todo el mundo, enviándonos a una dimensión vacía y sin color para que seamos los encargados de, una vez más, salvar a todos y a todo.

Si tenemos en cuenta la división de niveles seguimos encontrando guiños a ese vigésimo aniversario. Cada uno de los tres “mundos” en los que se divide el juego nos recordará a una época distinta de la vida de tan querido personaje. El primero nos llevará a los 16 bits, el segundo a los 128, mientras que el tercero se tomará algunas licencias mostrándose más original y actual. Por supuesto, cada uno de estos niveles consta de tres fases y estas a su vez pueden ser jugadas por Classic Sonic o por Actual Sonic cambiando su gameplay radicalmente. Es decir, que podríamos hablar de seis actos por nivel.

Seguramente ya todos habréis probado la genial demo que se puso hace poco a disposición del público o los más afortunados le echarían el guante durante el pasado Gamefest. Si no es así y no conocéis el concepto Classic Sonic/Actual Sonic no os preocupéis que para eso estamos nosotros. Del primer acto de cada fase se encarga el Sonic de toda la vida, el rechoncho y bajito. Aquí lo que mandará será el scroll lateral y los saltos con un desarrollo calcado a los originales de 16 bits, salvo en algunas cinemáticas muy espectaculares.


Por otro lado, en el acto dos hace de las suyas el erizo actual, estilizado y algo más alto. Aquí jugaremos todo el rato con las perspectivas y pasaremos de pequeños tramos 2D a vistas cenitales o traseras, siendo algo más parecido a lo que vimos en Sonic y los anillos de fuego o Sonic Heroes, por poner un ejemplo. Todo será más espectacular y los escenarios serán mucho más intrincados con zonas que pasan de lo delicioso a lo perverso en solo un sprint.
Lógicamente, al tener un sistema de juego tan diferenciado y dos Sonics, cada uno contará con habilidades distintas.

Por ejemplo el actual contará con su ataque en salto encadenable y un turbo, mientras que el Sonic noventero podrá contar con su ataque en carga o spin dash. Mucho he leído sobre que el control del erizo clásico no es igual que lo fue en su día, que si tiempos de recuperación por aquí, que si frenado por allá… Vale, es posible, pero no creo que sea para poner el grito en el cielo cuando New Super Mario Bros. o Donkey Kong Country Returns no los han conservado y nadie dijo nada. Personalmente no creo que sea algo para reprochar.

Para poder avanzar necesitamos superar todos y cada uno de los actos de cada mundo, para así activar uno de los puntos fuertes de este juego: los desafíos. Estos retos nos brindarán horas y horas de diversión ya que nos darán más puntos y coleccionables, al igual que unas llaves necesarias para enfrentarnos a los final bosses de cada mundo.


Encontraremos cinco desafíos por cada Sonic y fase. Como digo son de lo mejorcito del juego aunque algunos parezcan obra del mismísimo demonio. Desde coger anillos dejados por un enemigo, a ganar una carrera a Knucles, utilizar a Amy como trampolín o simplemente alcanzar un checkpoint, son realmente adictivos y exigentes con un crono que no perdona un error. Os aseguro que los 90 desafíos que encontraréis en el juego os sabrán a poco.

Y hablando de desafíos y niveles, supongo querréis saber para qué sirven los puntos que nos dan al acabarlos. Es muy sencillo: para gastarlos en una tienda. En ella podremos encontrar desde el juego Sonic The Edgehog original de Sega Mega Drive a power ups para nuestros erizos. Estas mejoras resultan útiles y realmente efectivas ya que nos ayudarán a frenar en seco, ser más veloces, aumentar la duración de los rings perdidos, vidas, etc. Una auténtica sorpresa que hace que el desarrollo de algunos niveles sea mucho más divertido.

En cuanto a la BSO del juego sólo puedo decir que me ha encantado, sobre todo en lo diferenciadas que están las composiciones de ambos Sonic siendo la misma melodía. Quiero decir que las composiciones para los acto uno son más old school mientras que las realizadas para los acto dos son mucho más dinámicas y actuales.


También es digno de elogio que se pueda cambiar la BGM en cada fase incluyendo algunos clásicos desbloqueables de una calidad poco menos que orgásmica (Sonic R, Sonic CD…) y que podremos reproducir en un menú las veces que queramos junto a los videos y algunas ilustraciones que desbloquearemos encontrando anillos rojos por todos los escenarios. Tan genial en ese sentido como en que por fin Sonic hable castellano. No es que sea muy necesario por la cantidad o complejidad de los diálogos, pero es un detalle que siempre es de agradecer y debemos valorar.

Gráficamente no se queda atrás, mostrando unos niveles bellos, ricos en matices y detalles geniales. Tanto su estructura como su construcción denotan un cariño que llevaba años siendo esquivo para con el héroe de Sega. Lo mejor de todo es que han sabido conservar la esencia de los originales pero siempre con los pies puestos en el presente.

Quizá lo único a criticar en este sentido son algunas ralentizaciones momentáneas que incluso llegan a detener el juego un segundo. No creo que sea para crucificar a nadie porque son casos muy puntuales pero en un juego que se desarrolla a esa velocidad que se detenga todo un segundo corta de manera radical el rollito, por decirlo de alguna manera. Pero repito, es en ocasiones muy muy puntuales y siempre en los mismos sitios.

Poco más puedo achacar a tan genial regalo de cumpleaños. Quizá por las ganas que tenía de un Sonic así de sólido y divertido se me haya hecho corto. Algunos lo han tildado de fácil y puede que sea así, pero conseguir en todos los niveles un rango de calificación S, todos los anillos rojos y superar todos los desafíos es harina de otro costal.

Además contamos con un curioso modo online para comparar tiempos y hazañas varias con los colegas y poder presumir así de que somos los mejores. Una pena que no haya contado con ningún tipo de multijugador. Como retro-redactor oficial de Gamikia me encuentro frente a un título que me ha hecho sentir bien y que sin lugar a dudas es el mejor juego del erizo en años, aunque viendo los títulos anteriores quizá no sea decir mucho.

Análisis publicado en Gamikia el 25 de noviembre de 2011

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