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sábado, 12 de marzo de 2011

Historia de los Videojuegos (y IV)


La era de los 8 bits

A principios de la década de 1980 Europa se encontraba muy por detrás de Estados Unidos y Japón en lo que respecta al desarrollo de su industria de videojuegos, y desempeñaba un papel de consumidor antes que de productor. El crecimiento del mercado europeo incitó a Atari a instalar una delegación en Irlanda para facilitar la distribución de sus productos, que, sin embargo, seguían siendo desarrollados en Estados Unidos.

Microdigital, una de las primeras tiendas de informática de Liverpool y de toda Europa abrió sus puertas en 1978 y durante los siguientes años se convirtió en una especie de lugar de peregrinación para los aficionados de todo el continente. Dos de sus empleados, Tony Milner y Tony Badin, con la ayuda de de Dave Lawson, fundaron Bug-Byte en 1980 con la intención de distribuir los juegos que estaban programando. Es en este contexto que aparece el Sinclair ZX80, un nuevo invento del también británico Clive Sinclair que prometía revolucionar el mercado.


En 1981 Sinclair saca al mercado su ZX81, un modelo mejorado que incorporaba 1Kb de RAM (ampliables a 64, si bien lo habitual era encontrarlos con 16k de memoria) y que, por su reducido precio, supuso la punta de lanza para la penetración definitiva de los ordenadores personales en los hogares europeos. Los primeros juegos para el sistema no tardan en aparecer: Football Manager en 1982, un juego en modo texto que da inicio al género de los simuladores de estrategia deportiva, y Mel Croucher publica varios títulos de carácter extraño y surrealista (PiMan, Can of Worns...) que resultarían sumamente influyentes en el desarrollo de títulos posteriores como Manic Miner o Jet Set Willy 

En abril de 1982 sale al mercado un nuevo modelo, el ZX Spectrum que logra unas ventas muy superiores a sus rivales más directos (Commodore 64 y BBC Micro) y que se establecería como uno de los ordenadores más populares de Europa. Manic Miner, uno de sus primeros títulos, define el género de plataformas y obtiene un éxito rotundo que motiva a Matthew Smith, su curioso creador, a abandonar Bug Byte para formar Software Projects, con el que publicaría el también clásico Jet Set Willy. Ambos títulos iniciaron formalmente una corriente conocida como Surrealismo británico, caracterizada por su gusto por lo extraño y lo psicodélico, así como por la influencia del mundo de las drogas alucinógenas y el humor surrealista de los Monty Python.


En 1983 la compañía británica Ultimate, de los hermanos Chris y Tim Stamper publica Knight Lore, el primer videojuego para Spectrum en perspectiva isométrica 3D. Las críticas fueron entusiastas, y el juego resultó un tremendo éxito, hasta el punto de que aún hoy muchos los consideran como uno de los mejores y más importantes juegos desarrollados jamás para el Spectrum. Los hermanos Stamper usaron la técnica Filmation que habían desarrollado para Knight Lore en otros juegos como Alien 8 y Night Shade (1995) o Gun Fright, de 1986, siendo adoptada por otros títulos emblemáticos como Batman (1986) o Head Over Hells (1987), publicados por Ocean Software y escritos por Jon Ritman y el grafista Bernie Drummond.


Junto a los brítánicos ZX Spectrum y Amstrad CPC, el estadounidense Commodore 64 -más antiguo pero de mayores prestaciones- y MSX -un estándar de origen japonés cuyas máquinas eran comercializadas por distintas compañías, como Phillips, Toshiba, Sanyo o Panasonic- eran los cuatro sistemas de mayor éxito en el mercado europeo de mediados de la década de lo 80, y prácticamente cualquier videojuego que se comercializase debía ser programado para los cuatro sistemas.

 
El mercado de videoejuegos desarrollado para estas máquinas en la década de 1980 estuvo caracterizado por la atmósfera de creatividad que reinaba en una industria que todavía estaba dando sus primeros pasos. La compañías británicas lideraban la industria, y entre las más importantes podemos citar a Ocean (Batman, Head Over Heels, Operation Wolf...), Imagine (Yie Ar Kung-Fu, Hyper Sports, M.O.V.I.E....), Hewson Consultants (Rana-Rama, Uridium, Nebulus...), Elite (con versiones de capcom como Commando, Ghost'n Goblins, 1942...) o la distribuidora U.S. Gold (Winter Games de Epyx, Street Fighter...). En Francia surgieron compañías como Loriciels o Infogrames, de Australia llegó Melbourne House / Beam Software (The Hobbit, The Way of the Exploding Fist, Asterix y el caldero mágico...), y España se convirtió en uno de los más importantes países productores de software lúdico. Compañías como Dinamic (Abu Simbel, Profanation, Camelot Warriors, Fernando Martin Basket Master, Army Moves...), Opera Soft (Livingstone supongo, Goody o La abadía del crimen -obra maestra del software español-), Topo Soft (Survivor, Mad Mix Game, Emilio Butragueño Fútbol...) o la distribuidora Erbe Software (Las tres luces de Glaurung), crearon juegos que se caracterizaban entre otras cosas por una gran atención al apartado gráfico y visual situando a las compañías españolas entra las más importantes a nivel europeo, y conformando una una etapa conocida por los aficionados de ese país como la Edad de oro del software español, de 1985 a 1991. Mención aparte merece Tetris (1984), un videojuego de origen ruso absolutamente innovador, cuyo tremenda influencia e impacto popular sigue patente aún hoy entre las nuevas generaciones de jugadores y desarrolladores.

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